(De lunes a jueves, de 12 a 20 horas)
GÉNERO E INCONTINENCIA URINARIA
Prevalencia del problema y evaluación de la efectividad de una
intervención formativa de rehabilitación muscular del suelo pélvico.
Financiado por el Fondo
de Investigación Sanitaria
INFORMACIÓN ESPECÍFICA PARA MUJERES DEPORTISTAS DE ALTA COMPETICIÓN En relación a la realización de actividad física, se conoce que el 40% de las mujeres usan protección cuando practican deporte, el 20% dejan de realizar deporte y el 10% cambian de deporte.
A pesar de que la práctica de deporte, en general, es muy beneficiosa para la salud, en algunos de ellos se producen con frecuencia saltos e impactos aumentan la presión intraabdominal sobre la vejiga urinaria y los músculos del SP empeorando su tono muscular, produciendo lesiones que favorecen la aparición de la incontinencia.
Por ejemplo, cuando se hacen ejercicios abdominales dinámicos en inspiración se provoca un aumento de la presión sobre el SP. La incontinencia también se produce porque falla el mecanismo del cierre uretral durante el esfuerzo.
En las atletas de alta competición puede aparecer:
- Hiperpresiones abdominales
- Microtraumatismos
- Hiperlordosis
- Laxitud de la musculatura del suelo pélvico.
En las actividades deportivas con esfuerzos vigorosos de alto riesgo perineal, las fuerzas de impacto son 3 - 4 veces superiores al peso del cuerpo, por lo que se deberá compensar mejorando la capacidad de soporte del suelo pélvico.
Por ello, las jóvenes que practican este tipo de deportes de alta competición tienen una mayor propensión a padecer incontinencia de esfuerzo incluso sin tener hijos.
Así pues, como tratamiento indicado para las mujeres que practican deporte de alta competición se les recomienda:
- Información y prevención dentro del programa de entrenamiento de cada especialidad deportiva.
- Identificar la musculatura y función del suelo pélvico y aplicar los bloqueos de dicha musculatura ante los esfuerzos específicos de cada especialidad deportiva.
- Higiene postural: corregir la curvatura dorso-lumbar, e incorporar la espiración al realizar los ejercicios que produzcan hiperpresión abdominal.
- Gimnasia para fortalecer la cincha abdomino-pelviana (oblicuos y transversos).
- Calzado: suelas con amortiguación y calidad de plantillas.
- Biofeedback.
- Electroestimulación de alta frecuencia
La eficacia de este tratamiento, siempre que la indicación y la realización sea la adecuada, es del 70%-80%.